Todo estaba preparado para una magnifica boda en los jardines del Parador de Salamanca, pero no paraba de llover y se realizo en los salones interiores del Parador de Salamanca.  La preciosa hija de Victor y Dulce estaba malita , todo parecia que se torcia pero nada pudo frenar la inmensa ilusión de Victor y Dulce, dejó de llover , la niña se puso buena y amor se abrió paso para que el dia de su boda fuera perfecto, felicidades.